LOS SISTEMAS DEL CUERPO HUMANO.
Las
distintas partes de nuestro cuerpo se agrupan en sistemas. Cada sistema o
aparato desempeña una función, y todos ellos trabajan juntos de forma
coordinada para que nuestro cuerpo funcione de una manera correctamente.
Un sistema está compuesto por órganos
homogéneos o semejantes por su estructura y origen, pues en su estructura
predomina un mismo tipo de tejido originado de una determinada hoja germinativa
(sistemas óseo, muscular y nervioso), mientras que un aparato está constituido
por órganos heterogéneos o diferentes en estos 2 aspectos (aparatos locomotor,
digestivo, respiratorio, urinario, genital, endocrino y circulatorio).
Los órganos se agrupan en once sistemas o
aparatos y son:
·
SISTEMA
NERVIOSO
El Sistema Nervioso, el más completo y desconocido de todos los que
conforman el cuerpo humano, asegura junto con el Sistema Endocrino, las
funciones de control del organismo.

Capaz de recibir e integrar innumerables datos procedentes de los distintos órganos sensoriales para lograr una respuesta del cuerpo, el Sistema Nervioso se encarga por lo general de controlar las actividades rápidas. Además, el Sistema Nervioso es el responsable de las funciones intelectivas, como la memoria, las emociones o las voliciones. Su constitución anatómica es muy compleja, y las células que lo componen, a diferencia de las del resto del organismo, carecen de capacidad regenerativa.

Capaz de recibir e integrar innumerables datos procedentes de los distintos órganos sensoriales para lograr una respuesta del cuerpo, el Sistema Nervioso se encarga por lo general de controlar las actividades rápidas. Además, el Sistema Nervioso es el responsable de las funciones intelectivas, como la memoria, las emociones o las voliciones. Su constitución anatómica es muy compleja, y las células que lo componen, a diferencia de las del resto del organismo, carecen de capacidad regenerativa.
El sistema nervioso controla y dirige
todo nuestro cuerpo, así como su relación con el medio en el que vives. Está
formado por el encéfalo, la médula espinal y los nervios. El encéfalo está dentro del
cráneo; la médula espinal se aloja en el interior de la columna vertebral, y
los nervios se distribuyen por todo tu organismo.
El encéfalo
está formado por el cerebro, el cerebelo y el tronco cerebral. Desde el encéfalo se envían órdenes a todo
nuestro cuerpo a través de nuestros nervios. Supongamos que quieres saltar; desde
el encéfalo se transmiten señales que ordenan a los músculos de tus piernas que
se muevan.
Los nervios transportan señales hacia tu cerebro. Así es
como llega a tu cerebro lo que tus ojos están viendo o los sonidos que tu oído
percibe.
·
El APARATO CIRCULATORIO.
El aparato
circulatorio está formado por el corazón
y los vasos sanguíneos
(arterias, venas y capilares). Por este sistema circula la sangre, que sale del corazón y se
distribuye por las arterias, para después regresar de nuevo al corazón a través
de las venas. Durante este trayecto, reparte el oxígeno y los nutrientes, y
recoge las sustancias de desecho.
El corazón
es el motor que hace funcionar tu cuerpo ¿Sabías que cada vez que late expulsa
la sangre de su interior y la empuja para que circule por todos los rincones de
tu organismo? Tu corazón funciona como una bomba que envía sangre hacia los
vasos sanguíneos.
Los vasos
sanguíneos son tubos huecos y flexibles de diferentes tamaños que se
distribuyen por todo tu organismo, como si fueran una red de autopistas,
carreteras y caminos. Pueden ser de tres tipos: arterias, venas o capilares.
Las arterias son los vasos sanguíneos que llevan
la sangre que sale de tu corazón hacia todas las partes de tu cuerpo. Las venas
son los vasos sanguíneos que llevan la sangre desde todas las partes de tu
cuerpo de nuevo hacia el corazón. Los capilares son los vasos sanguíneos más
pequeños que existen. En ellos la sangre cede el oxígeno y los nutrientes a las
células, y recoge los productos de desecho.

·
El SISTEMA RESPIRATORIO.
El sistema respiratorio ayuda al cuerpo a coger
el oxígeno del aire. Está compuesto por la nariz, la boca, la tráquea, los
pulmones y el diafragma.
Los pulmones se utilizan para respirar.
Cuando inspiramos, introducimos aire en
ellos. Este aire contiene oxígeno, un gas que necesitamos para vivir. La sangre que está los pulmones capta el oxígeno y cede al aire
dióxido de carbono, un gas perjudicial para tu cuerpo. Cuando espiras, tus
pulmones expulsan hacia el exterior el aire con el dióxido de carbono.
El sistema respiratorio Incluye
a las fosas nasales, faringe, laringe, pulmones, etc., que facilitan el
intercambio gaseoso.

·
El APARATO DIGESTIVO
El aparato
digestivo es el conjunto de órganos en los que se produce la digestión. La
digestión es un proceso mediante el cual los alimentos se dividen en sustancias
más pequeñas, llamadas nutrientes. La función de los órganos del aparato
digestivo es descomponer los alimentos en nutrientes, absorber estos nutrientes
y eliminar los restos de los alimentos en forma de heces.
Los
órganos que intervienen en la digestión de los alimentos son la boca, el
esófago, el estómago, el intestino, el hígado y el páncreas En él se realiza la
degradación de los alimentos a nutrientes para luego asimilarlos y utilizarlos
en las actividades de nuestro organismo.
El aparato
digestivo está compuesto por dos tipos de órganos: por unos pasan los alimentos
y se fragmentan (la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el
intestino grueso), y los otros son los que producen sustancias que participan
en la digestión, pero por los que no pasa el alimento (el hígado y el
páncreas).

·
SISTEMA
EXCRETOR O URINARIO.
El aparato excretor es un conjunto de órganos encargados de la
eliminación de los residuos nitrogenados del metabolismo, conocidos por la medicina como orina; que lo conforman la urea y la
creatinina.
El aparato excretor está formado por los riñones y las vías urinarias. Los órganos del aparato excretor realizan una
función muy importante, ‘limpian’ nuestro cuerpo.
Su arquitectura se compone de estructuras que filtran los fluidos corporales (líquido celomático,hemolinfa, sangre).
Su arquitectura se compone de estructuras que filtran los fluidos corporales (líquido celomático,hemolinfa, sangre).
El aparato excretor está formado por
órganos como los riñones cuya función es eliminar los productos de desecho del
organismo.
En los invertebrados la unidad básica de filtración es el nefridio, mientras que en los vertebrados es la nefrona o nefrón. El aparato urinario humano se compone, fundamentalmente, de dos partes que son:
Los órganos secretores: los riñones, que producen la orina y desempeñan otras funciones.
La vía excretora, que recoge la orina y la expulsa al exterior. Está formado por un conjunto de conductos que son:
Los uréteres, que conducen la orina desde los riñones a la vejiga urinaria.
La vejiga urinaria, receptáculo donde se acumula la orina.
La uretra, conducto por el que sale la orina hacia el exterior, siendo de corta longitud en la mujer y más larga en el hombre denominada uretra peneana.
·
El SISTEMA ENDOCRINO
El sistema endocrino u hormonal es un conjunto de órganos y tejidos del organismo que liberan un tipo de sustancias
llamadas hormonas y está constituido además de estas, por células especializadas y glándulas endocrinas.
Glándulas productoras de hormonas que actúan
en la regulación del crecimiento, metabolismo, y procesos reproductores.
Está formado por todos aquellos órganos que se encargan de producir y secretar sustancias, denominadas hormonas, hacia al torrente sanguíneo; con la finalidad de actuar como mensajeros, de forma que se regulen las actividades de diferentes partes del organismo.
Los órganos principales del sistema endocrino son: el hipotálamo, la hipófisis, la glándula tiroides, las paratiroides, los islotes del páncreas, las glándulas suprarrenales, las gónadas (testículos y ovarios) y la placenta que actúa durante el embarazo como una glándula de este grupo además de cumplir con sus funciones específicas.
El hipotálamo es la glándula que, a través de hormonas, estimula a la hipófisis para que secrete hormonas y pueda estimular otras glándulas o inhibirlas. Esta glándula es conocida como "glándula principal" ya que como se explica anteriormente, regula el funcionamiento de varias glándulas endocrinas.
Está formado por todos aquellos órganos que se encargan de producir y secretar sustancias, denominadas hormonas, hacia al torrente sanguíneo; con la finalidad de actuar como mensajeros, de forma que se regulen las actividades de diferentes partes del organismo.
Los órganos principales del sistema endocrino son: el hipotálamo, la hipófisis, la glándula tiroides, las paratiroides, los islotes del páncreas, las glándulas suprarrenales, las gónadas (testículos y ovarios) y la placenta que actúa durante el embarazo como una glándula de este grupo además de cumplir con sus funciones específicas.
El hipotálamo es la glándula que, a través de hormonas, estimula a la hipófisis para que secrete hormonas y pueda estimular otras glándulas o inhibirlas. Esta glándula es conocida como "glándula principal" ya que como se explica anteriormente, regula el funcionamiento de varias glándulas endocrinas.
La hipófisis controla su secreción a través de un mecanismo llamado "retroalimentación" en donde los valores en la sangre de otras hormonas indican a esta glándula si debe aumentar o disminuir su producción.
Hay otras glándulas que su producción de hormonas no dependen de la hipófisis sino que responden de forma directa o indirecta a las concentraciones de sustancias en la sangre, como son: los islotes del páncreas, las glándulas paratiroides y la secreción de la médula suprarrenal que responde a la estimulación del sistema nervioso parasimpático.
Las hormonas
son sustancias que se fabrican dentro de nuestro cuerpo y que activan,
desactivan o controlan algunas funciones del organismo. El crecimiento de tu
cuerpo, la producción de la leche de la madre para el recién nacido o el
desarrollo sexual normal propio de la pubertad son ejemplos de funciones
controladas por las hormonas.
·
El APARATO REPRODUCTOR
El aparato reproductor es la parte de
nuestro cuerpo encargada de la función de la reproducción. El aparato
reproductor de las mujeres es distinto del de los hombres, y los órganos que
los forman también son diferentes.
El aparato
reproductor masculino produce espermatozoides; el femenino, óvulos. Para que el
ser humano se reproduzca tiene que producirse la unión de un espermatozoide y
un óvulo. Esta unión dará origen a una nueva célula, que se llama huevo o
cigoto y que se implantará en el útero de la mujer. A partir del cigoto se
crearán millones de células nuevas, y durante unos nueve meses, el cuerpo del
futuro bebé irá creciendo, poco a poco, en el vientre de su madre.
ü
EL APARATO REPRODUCTOR FEMENINO
El aparato
reproductor de la mujer está formado por los órganos genitales externos y los
órganos genitales internos.
Los órganos
genitales internos están dentro del cuerpo y son: los ovarios, las trompas de
Falopio, el útero y la vagina.
Los ovarios.
En el cuerpo de la mujer hay dos ovarios. Tienen forma de almendra y son de color
gris blanquecino. En los ovarios “viven” las células sexuales femeninas u
óvulos, que están allí desde el nacimiento, como “dormidos” hasta que llega la
pubertad. A partir de ese momento, cada mes madura un óvulo y sale del ovario.
Las trompas
de Falopio. Son dos trompas, como dos tubos huecos, y ¡su forma recuerda a la
de una trompeta! El extremo más ancho rodea uno de los ovarios, y el otro se
une al útero, de forma que las trompas comunican los ovarios con el útero. Su
función es recoger el óvulo cuando éste sale del ovario y llevarlo hacia el
útero.
¡El útero
fue tu primera casa! Antes de nacer, todos hemos pasado alrededor de nueve
meses en su interior. ¡Allí nos hemos formado y hemos crecido preparándonos
para nacer! El útero es un órgano hueco que es capaz de aumentar de tamaño
según va creciendo el bebé que se está formando en su interior. Imagina una
pera plana colocada al revés. En el útero se diferencian dos zonas: arriba, el
cuerpo, y abajo, el cuello. La mayor parte de sus paredes están formadas por
músculo.
La vagina es
un conducto hueco y aplanado que comunica el útero con el exterior del cuerpo,
con los genitales externos.
Los
genitales externos o vulva. Es la parte exterior del aparato reproductor de la
mujer, donde se encuentran el orificio de entrada de la vagina, el orificio de
salida de la orina y el clítoris. Estos orificios están rodeados por unos
pliegues de piel que parecen labios, los labios menores. A su vez, esta zona
está cubierta por otros pliegues de piel más grandes, los labios mayores.

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EL APARATO REPRODUCTOR MASCULINO
En el
aparato reproductor masculino se diferencian varias partes que están
comunicadas entre sí: los testículos, el epidídimo, los conductos deferentes,
las vesículas seminales, la próstata, la uretra y el pene.
Los
testículos tienen forma redondeada y están situados en la parte externa del
abdomen. En su interior hay cientos de tubos muy pequeños o túbulos. A partir
de la pubertad, dentro de estos túbulos, se forman las células sexuales
masculinas o espermatozoides. Los testículos cuelgan por debajo del pene,
dentro de una bolsa de piel que se llama escroto.
El epidídimo
es un tubo que está enrollado encima de cada uno de los testículos, donde se
almacenan los espermatozoides que proceden de los testículos.
Los conductos
deferentes son dos tubos que unen el epidídimo con la uretra. A través de estos
conductos los espermatozoides llegan desde el epidídimo hasta al pene.
Las
vesículas seminales se comunican con los conductos deferentes. Tienen forma de
saco y están encima de la próstata. Producen un líquido que protege y nutre a
los espermatozoides.
La próstata
es una glándula que también produce un fluido para proteger a los
espermatozoides. Su forma se compara con la de una castaña. La próstata está
situada debajo de la vejiga de la orina.
La uretra es
un pequeño tubo. Sale de la vejiga, atraviesa la próstata y recorre todo el
pene. Por la uretra salen los espermatozoides y los líquidos producidos por la
próstata y las vesículas seminales. La uretra también forma parte del aparato
excretor y, por esta razón, por ella se expulsa también la orina.
El pene es
un órgano alargado que está encima de los testículos. Por su interior atraviesa
la uretra. Está formado por unas estructuras parecidas a esponjas, que son capaces
de llenarse de sangre. Cuando esto ocurre, el pene aumenta de tamaño y se pone
rígido; es lo que se llama erección. El extremo del pene es más ancho y se
conoce como glande; esta parte está recubierta por el prepucio, que es como un
capuchón de piel.

·
Sistema
Muscular
Conjunto de músculos implicados en cambios en
la forma corporal, postura y locomoción (como opuestos a la contractilidad de
los órganos).
El sistema muscular hace posible los
movimientos y la función de muchos órganos.

Nuestro
cuerpo tiene 650 músculos. Algunos músculos son involuntarios, es decir su
actividad no es consciente, no depende de que tú quieras o no que trabajen.
Ayudan por ejemplo a la digestión de los alimentos o hacen latir tu corazón.
Otros músculos, como los que aquí se representan, se pueden controlar de forma
voluntaria. Te ayudan, por ejemplo, a chutar el balón o a levantar una bolsa de
comida.
·
SISTEMA
LINFÁTICO
Capilares circulatorios o conductos en los
que se recoge y transporta el líquido acumulado de los tejidos. El sistema
linfático tiene una importancia primordial para el transporte hasta el torrente
sanguíneo de lípidos digeridos procedentes del intestino, para eliminar y
destruir sustancias tóxicas, y para oponerse a la difusión de enfermedades a través
del cuerpo.
·
SISTEMA
INMUNOLÓGICO.
Es
el encargado de defender nuestro cuerpo de la invasión de microrganismos o
sustancias extrañas que pueden causar alguna enfermedad. Si no funciona bien
podemos contraer infecciones que nuestro organismo no es capaz de vencer.
Defiende los gérmenes y otras sustancias que pueden
hacerte enfermar. Los glóbulos blancos, o leucocitos, y otras defensas químicas
de tu sistema inmunitario se apresuran para encontrar y destruir sustancias y
microrganismos dañinos para tu cuerpo.
Está compuesto por órganos difusos que se
encuentra dispersos por la mayoría de los tejidos del cuerpo. La capacidad
especial de sistema inmunológico es el reconocimiento de estructuras. El
sistema inmunológico del hombre está compuesto por aproximadamente un billón de
células conocidas como linfocitos y por cerca de cien trillones de moléculas
conocidas como anticuerpos, que son producidas y segregadas por los linfocitos.

¿Dónde se forman las células del sistema inmunitario?
Las células
del sistema inmunitario que protegen tu organismo se forman en distintas zonas
de tu cuerpo, como la médula ósea roja, los ganglios linfáticos, el timo o el
bazo. La médula ósea roja es un tejido que está en el interior de los huesos,
sobre todo en los extremos de los huesos largos y en los huesos planos y
cortos. Los ganglios linfáticos son unas estructuras redondeadas de diferentes
tamaños de tejido linfoide que están distribuidos por todo tu organismo. Las
amígdalas son unas masas redondeadas de tejido linfoide que están en la parte
posterior de la boca. El bazo es un órgano de color rojo que está en el abdomen
cerca del estómago y el timo es una glándula que está en el cuello.
·
EL ESQUELETO
En nuestro cuerpo hay 206 huesos de diferentes formas y
tamaños. Los huesos protegen los órganos internos y sostienen el cuerpo mientras estás de pie, te sientas,
caminas o corres.


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